El acto de emplazamiento de la Baldosa Conmemorativa de los Abogados Víctimas del Terrorismo de Estado se cumplió ayer en un sector de la Plaza de los Dos Poderes que comparten la Legislatura y la sede principal del Poder Judicial jujeño.
El homenaje a los abogados Carlos Ernesto Patrignani, Jorge Ernesto Turk, José Pablo Bernard y María Cristina Bustos de Coronel, detenidos y desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar, también contó con la presencia del vicegobernador Guillermo Jenefes; el vicepresidente primero de la Legislatura, Guillermo Snopek; el juez federal 1, Mariano Wenceslao Cardozo, la secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Natacha Freijó, y el presidente del Colegio de Abogados y Procuradores de Jujuy, Mario Mallagray, además de legisladores de distintas bancadas, directivos de la entidad profesional y familiares de los homenajeados.
En la primera parte del acto se leyó la Resolución del Colegio de Abogados que dejó sin efecto la suspensión de la matrícula de Turk, Patrignani y Bernard, la cual regía desde 1978 debido a la falta de cumplimiento de sus contribuciones a la entidad, por considerarla una situación injuriante hacia sus memorias, a la de sus familiares y a toda la sociedad civil, ya que al momento de aquella decisión, los nombrados se encontraban desaparecidos, víctimas de la represión ilegal, por lo que no existía posibilidad alguna que abonaran contribuciones.
Tras este desagravio, hubo un minuto de silencio en memoria de los cuatro abogados, y posteriormente se procedió al descubrimiento de la baldosa y a la colocación, en ese monolito, de una ofrenda floral por la Memoria, Verdad y Justicia por parte del Observatorio Jurídico y Social Jujuy, una asociación civil, social y cultural que nuclea a profesionales de las ciencias sociales.
Seguidamente hablaron Susana Pagliaro, esposa de Patrignani; Elena Mateo, esposa de Turk; la Dra. Ana Gabriela Igarzabal, de la comisión de DDHH del Colegio de Abogados, y el titular de esta entidad, Mario Mallagray, quienes coincidieron en la justicia de este homenaje y en destacar los juicios que por delitos de lesa humanidad se realizan en Jujuy, lo que significará saldar las cuentas pendientes que la sociedad jujeña tiene con las víctimas del terrorismo de Estado.
Finalmente, habló a los presentes la secretaria de DDHH de la Provincia, Natacha Freijo, quien emocionada señaló este acto era para recordar la vida y el legado de los abogados desaparecidos que tanto hicieron, porque creían firmemente que había muchas situaciones injustas y demasiadas cosas que cambiar con el derecho como herramienta legítima de lucha, contra toda clase de opresión. "Recordar entonces, significa dejarnos afectar por lo que nos dejaron, por sus testimonios, sus utopías, sus anhelos y su entrega por un mundo mejor. Se trata de sacar del olvido todo un pasado y ponerlo a resonar. Por ello comparto con Uds. la necesidad imperiosa de enhebrar este presente con el pasado, para construir un futuro pleno", subrayó.
Luego de recordar el episodio conocido como la "Noche de las Corbatas", en el que fueron secuestradas, torturadas y desaparecidas once personas, entre ellos siete abogados marplantenses que defendían los derechos humanos, de los trabajadores y perseguidos,afirmó que "difícil era la labor desde el Derecho cuando el Estado, máximo garante de los derechos constitucionales, era el que los negaba. Pero el compromiso social del servicio hacia los demás, el dejar testimonio, el arriesgarlo todo, era más poderoso en estos hombres y mujeres ejemplares que comprendieron que debían ser intermediarios entre la justicia y la gente, aún a costa de vivir con miedo, del exilio y de la entrega de la vida propia".
Por último, Freijo recordó que Patrignani, al momento de su desaparición, tenía 28 años, era asesor del Sindicato del Azúcar del Ingenio Ledesma, militante de la Vanguardia Comunista, y que en diciembre de 1976, estando preso en el penal jujeño, fue eliminado por fuerzas del Ejército. En tanto Bernard también tenía 28 años, era asesor del Sindicato del Azúcar del Ingenio Río Grande, presentó el habeas corpus a favor de su colega Patrignani, pero está desaparecido desde marzo de 1976; fue defensor de presos políticos y gremiales. Por su parte, Bustos de Coronel, junto a su esposo, también desaparecido y asesinado, vivió en Libertador General San Martín y durante su estadía se dedicó a defender a los trabajadores; fue secuestrada en Capital Federal en 1978 y vista por última vez en la ESMA. Asimismo, Jorge Turk, 30 años, casado y abogado, era conocido por su honestidad y rectitud, tanto es así que quedó detenido ante una presentación espontánea por una citación en la Policía provincial el 28 de mayo de 1978.
































