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Especialistas españoles indicaron que las personas que se enojan mucho y las abrumadas por el trabajo o los problemas son más proclives a subas de presión arterial. Alertaron también a los que consumen alcohol o llevan una dieta poco saludable.
Los expertos sostuvieron que la hipertensión arterial, uno de los males asociados a mayor cantidad de muertes a nivel mundial, es un factor común en personas que se enfadan en demasía y en aquellas aquejadas por el estrés. La solución, indicaron, es combinar la relajación con un cambio en la perspectiva ante los hechos de la vida. Francisco Revuelta, profesor titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de Huelva, explicó que las primeras causas de enfermedades y muerte a nivel mundial son los problemas cardiovasculares –como la cardiopatía isquémica-, que en su mayoría tienen origen en la hipertensión arterial, combinada con otros factores como la ingesta de grasas, sodio y alcohol. No obstante, destacó el estrés y los comportamientos relacionados con las personas que se enojan en demasía como elementos que pueden hacer que se desarrollen este tipo de patologías coronarias. Según explicó Revuelto, las personas que se enojan de manera agresiva o hacen de este su comportamiento habitual no sólo sufren problemas de tipo psicológico sino también fisiológico, debido a que se comprobó que aumenta el número de encimas que provocan la subida de la tensión la cual, a su vez, provoca daños en las paredes coronarias. En tanto, el experto agregó que “no se ha comprobado que el estrés provoque hipertensión, pero sí que la gente que durante mucho tiempo se ha sometido a niveles de estrés muy altos tienen más riesgos de tener este trastorno (hipertensión arterial), es un factor de riesgo más”. La hipertensión arterial no afectaría en forma severa sólo a altos ejecutivos, agregó, sino también a aquellas personas que son de manera continuada extremadamente negativas, iracundas y a las que ven todo lo que se les presenta como “un mal trago”. Los expertos recomendaron también para evitar la hipertensión cuidarse con una dieta equilibrada, sin nada de alcohol ni tabaco y con la inclusión de ejercicio físico diario.
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